Todavía era de noche en Abasto y dos hombres volvían de un bar a sus casas. En el camino los sorprendió al menos un delincuente, con la intención de quedarse con su plata y sus pertenencias. Pero las víctimas se resistieron y eso desembocó en que a uno de ellos le pegaran un tiro en un pie.
Cuando eran aproximadamente las 5.30 de la madrugada de ayer, los dos amigos andaban por 208 entre 531 y 32. Un motochorro los divisó entre la oscuridad y fue directo a abordarlos, reconstruyeron fuentes del caso.
Para amedrentarlos les mostró un arma y les apuntó. Con las exigencias de siempre en busca de dinero y elementos de valor, el sujeto continuaba con lo suyo, esperando que alguno accediera.
se resistieron
Sin embargo, ocurrió lo opuesto. Los peatones se negaron a entregar sus cosas y se mantuvieron firmes en esa postura, de acuerdo a lo informado por voceros policiales. Frente a eso, el delincuente fue más allá y con la misma pistola accionó el gatillo.
Por lo menos un tiro salió del arma. Uno de los amigos recibió un impacto de bala en el pie izquierdo, según precisiones brindadas desde el CP local.
El ladrón se escapó de la escena lo más rápido que pudo después de la agresión, aunque no se indicó si alcanzó a robarles algo.
Tampoco trascendió si durante el episodio había otra gente salida de ese bar que haya podido presenciar lo ocurrido. De haber sido así, habría mayores posibilidades de establecer en qué dirección se escapó el motochorro.
Los policías que fueron en su auxilio tuvieron que realizar el traslado sanitario hasta la guardia del hospital de Melchor Romero.
En ese centro médico se comprobó que el balazo le abrió un orificio de entrada pero no otro de salida. Con el proyectil alojado en el pie, el paciente quedó en observación, según se informó.
Al damnificado lo identificaron oficialmente como Juan Carlos Sánchez.
El y su acompañante al momento del robo, de 32 años, son vecinos de esa zona semirural de quintas e invernaderos. Ambos son bolivianos.
El ladrón que lo atacó de un balazo consiguió quedar prófugo de la escena y todavía está siendo buscado por Abasto y por otras localidades aledañas.
La principal hipótesis es que “no debe estar muy lejos” de acuerdo a lo que soltó un investigador, más allá de que al cierre de esta edición no había detenidos.
Con los trabajos de rutina para esta clase de episodios violentos, los policías de la jurisdicción apuran las tareas para identificar al delincuente y atraparlo.
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